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Gestión reasumida por Eduardo Albor
Eduardo Albor y el consejo original mantienen una batalla legal firme contra una administración impuesta que carece del respaldo real de los accionistas. Aunque la Corte de Delaware resolvió mantener temporalmente el proceso de Chapter 11 y fijó una audiencia para octubre de 2026, la defensa de Albor ha demostrado que los actos de dicha administración vulneran los derechos de soberanía judicial en México. La estrategia legal se encamina a defender el patrimonio del grupo y evitar que un plan desfavorable despoje a sus legítimos accionistas.
El fallo del Tribunal Colegiado
El fallo del Octavo Tribunal Colegiado (Amparo Directo 393/2025) representó una victoria clave en México al reconocer que el concurso mercantil original carecía de la voluntad genuina de los accionistas. Ante las posteriores maniobras de la administración impuesta para desistir de los recursos legales, la defensa de Eduardo Albor promovió un nuevo Juicio de Amparo Directo en tribunales federales mexicanos el 27 de julio de 2026. Con este recurso constitucional en trámite dentro del país, la representación legal de Albor mantiene impugnada la validez de las actuaciones contrarias y busca restablecer plenamente la protección concursal en México.
Los acuerdos dictados por la administración de Steven Strom —como el intento de transferir o vender parques marinos a Delphinus o someter al grupo a una liquidación bajo la bancarrota en EE. UU.— carecen de viabilidad porque derivan de una toma corporativa ilegal que violó medidas cautelares en México. Al sustentarse en asambleas viciadas y nombramientos sin validez constitucional, cualquier transacción sobre los activos enfrenta un severo riesgo de nulidad futura. Muestra de esta invalidez estructural fue la cancelación definitiva del contrato de compraventa por parte de Delphinus el 24 de agosto de 2026, tras ser notificada del desconocimiento formal del acuerdo y de los vicios de representación de la administración impuesta. Esta estrategia legal ha demostrado a terceros que ninguna operación sobre el patrimonio de la compañía es viable sin el consentimiento de los accionistas legítimos representados por Eduardo Albor.
La situación de la empresa
No. Los estados financieros históricos demuestran una solidez institucional impecable. Bajo el liderazgo de Eduardo Albor, la compañía creció ininterrumpidamente durante más de 25 años hasta operar en ocho países. Muestra de esta excelencia es que el año 2022 cerró con un EBITDA récord de USD $36 millones, avalado por dictámenes auditados por la firma EY. El estrés financiero se debió a un incremento inesperado en las tasas de interés, así como a un tema cambiario en donde el dólar se depreció versus el peso mexicano más de un 10%, lo que puso en riesgo la operación recurrente de la empresa al reducir sustancialmente el flujo de efectivo disponible.
La actuación de los acreedores
Las negociaciones se interrumpieron cuando Prudential y Cigna abandonaron el diálogo financiero para intentar una expropiación administrativa hostil. El 30 de octubre de 2024, exigieron de forma intransigente la destitución inmediata de Eduardo Albor como CEO y el control operativo de la empresa antes del 13 de noviembre. Ante la negativa, amenazaron con demandas personales a los miembros del Consejo de Administración por supuesto incumplimiento fiduciario. El Consejo rechazó unánimemente estas presiones para evitar la liquidación del grupo y, como medida defensiva para proteger a la compañía bajo un marco legal neutral, solicitó el Concurso Mercantil en México el 30 de diciembre de 2024.

